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POSITIVISMO LÓGICO: Tópicos básicos y desarrollo historico

 

RESUMEN

 

 

El positivismo lógico es definido como una corriente filosófica con una propuesta radicalmente empirista. El Círculo de Viena fue denominado también como “La concepción científica del mundo” debido a su constante interés por describir el mundo usando una visión científica. Entre sus representantes se encuentra a Hans Hahn, Otto Neurath y Rudolf Carnap entre otros.“La Unificación de las Ciencias” fue planteada por Rudolf Carnap, dicha unificación constituye su teoría del Fisicalismo que se apoyaría en el lenguaje fisicalista, dejando de lado todo aquel enunciado que no se pueda probar por experimentación. El conocimiento inductivo, para la comprensión se ampliará en su aspecto histórico, sus diversas definiciones y características. Con respecto a los enunciados teóricos y observacionales encontramos que el círculo de viena presenta dos periodos: el primer periodo se utiliza el fisicalismo, además, la finalidad de distinguir lo teórico y observacional. El segundo periodo es la Concepción heredada que se caracteriza por la crítica al primer periodo. El contexto de justificación también llamado "de validación" trata de evaluar, aceptar o rechazar el resultado del procedimiento científico. Y el contexto de descubrimiento analiza el origen y desarrollo de las teorías científicas, sin la necesidad de regirse por las reglas lógicas.

Palabras claves: Positivismo lógico, Círculo de Viena

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN
 


La metafísica ha tenido muchos opositores con diversas temáticas, diferentes argumentos propuestos. Por un lado, es rechazada por entenderse como una razón equivocada, opuesta al conocimiento empírico. Otros la señalan como problemática por escapar a las competencias del conocimiento humano. Incluso se consideraba que el ocuparse de las interrogantes metafísicas, era un trabajo “estéril”, ya que no podían ser respondidas, por tanto, era innecesario dicha preocupación.

 

La lógica como el principal oponente de la metafísica tiene como propósito, mediante   investigaciones sobre la teoría del conocimiento, esclarecer el contenido cognoscitivo de las proposiciones científicas, por ende, el conocimiento del significado de las palabras que aparecen en dichas proposiciones.  El resultado de este proceso, el cual utiliza el análisis lógico, ya sea positivo o negativo desarrollado en el campo de la ciencia empírica, se enfoca en la comprobación de conceptos de distintas ramas de la ciencia y sus conexiones lógico-formales como epistemológicas (Carnap, 1993). Siendo todo este proceso el núcleo, defendido por la lógica, necesario para determinar a una proposición como cierta o no, y así precisar el conocimiento del que no lo es.

 

Por tanto, la problemática que producía la metafísica era el contexto al que estaba expuesto el conocimiento. Situación que preocupaba para discernir el conocimiento. Las mismas que fueron asumidas como razón de la organización de estudiosos de diversas disciplinas académicas de la universidad de Viena: el Círculo de Viena, también denominación como Positivismo lógico en el mundo angloamericano. La sustentación como filosofía científica de este grupo era que todas las proposiciones que no se podían reducir mediante la lógica a proposiciones empíricamente verificables o que no se pudieran expresar mediante fórmulas lógicas, estas deberían ser excluidas por no considerarse significativas, por no contar con un valor cognitivo (Nubiola, 1993). Es así que el positivismo lógico tiene como tres pilares de su concepción: la defensa del empirismo, el rechazo rotundo de la metafísica, y la orientación unificadora de la ciencia mediante su lenguaje y método. Además de contar con dos principios: el empirismo, el cual defendía que todo conocimiento depende de la experiencia, y el principio del significado cognoscitivo, el cual la significación cognitiva de un enunciado es analítico o auto contradictorio, y se podía verificar de modo experimental (EcuRed, 2018).

 

Grande fue la relevancia y la recepción del planteamiento del positivismo lógico por la comunidad académica de europea y norteamericana que hasta hoy, se halla en la investigación científica la influencia del positivismo y neopositivismo como la “filosofía de la ciencia”. En ese sentido, con el presente trabajo monográfico se pretende abordar las perspectivas del movimiento filosófico defendido por el Círculo de Viena.


En esta oportunidad, el interés que motivó a la presente investigación es dar a conocer y a la vez profundizar algunos aspectos que sustenta el Positivismo Lógico. es así que el objetivo principal de la presente monografía es analizar los postulados y reconocer cuáles de estos, en la actualidad, son tomados en cuenta o abandonados. Para cumplir con ello, este trabajo ha sido desarrollado en seis capítulos.


En el primer capítulo, se desarrollan los conceptos pertinentes que se le otorga al Positivismo Lógico, los representantes más resaltantes y sus respectivos aportes, y la influencia del pensamiento de Russell y Wittgenstein en el positivismo lógico. En el segundo, se aborda su concepción científica del mundo. Luego, en el tercero se trata sobre el carácter fisicalista que intrínsecamente poseen sus enunciados científicos. En el cuarto, se expone acerca del método inductivo utilizado por los positivistas lógico como fuente de conocimiento. Seguidamente, en el capítulo cinco, se hace una descripción detallada con respecto a los enunciados teóricos y observacionales. Finalmente, en el sexto capítulo, se mencionan las definiciones y características más relevantes del contexto de justificación y del contexto de descubrimiento.

 

Como cierre, se presentan las conclusiones a las que llegó el grupo en función a la revisión bibliográfico realizada.

 

 

 

 

 

I.POSITIVISMO LÓGICO

 

  1. El Círculo de Viena

Antes de la Guerra Mundial jóvenes que habían estudiado Física, Matemáticas y Ciencias sociales se reunían para compartir información sobre el Positivismo sustentado por Ernst Mach. El grupo en 1924 se constituye como una propuesta de filosofía denominada Positivismo Lógico, lo que se entienden como el inicio del Círculo de Viena (Nubiola, 199).

 

Los integrantes de este círculo comienzan a producir publicaciones que rápidamente alcanzaron la internacionalización con la coordinación de la Sociedad Berlinesa de Filosofía Empírica. Su más importante publicación es la revista Erkenntnis (Conocimiento).

 

Los asuntos que se investigaba en el Círculo de Viena pertenecían al campo de la Psicología, análisis lógico, la metodología de las ciencias empíricas. El enfoque de esta filosofía se identificaba por el rechazo absoluto a la Metafísica y a la Teología, y el uso del método de análisis lógico para la validación de los resultados empíricos (Nubiola, 199).

 

En el año 1929 estas reuniones se consolidan oficialmente con la publicación de su manifiesto “Wissenschftliche Weltauffasssung, Der Wiener Kreis” (La concepción científica del mundo, el círculo de Viena) en el cual se brindaba los argumentos de sus postulados filosóficos que les preocupaba resolver (Ayer, 1993). Es así, que debido a este título también se conoce al Círculo de Viena como la concepción científica del mundo (Katz, 2010). La finalidad de este documento, a pesar que no se le podría considerar estrictamente como un documento filosófico porque había sido elaborado por un grupo aun informal, era informar los fundamentos de la concepción científica del mundo al público en general, no especializado (Katz, 2010).

 

En ese mismo año se realizó en Praga su primer congreso internacional, luego en 1930 y 194 siguieron los congresos en Konigsberg, Copenhargue Praga, Paris y Cambridge, los cuales impulsaron que el Círculo de Viena  se constituyera como un movimiento filosófico internacional en una Alianza con la Escuela de Berlín (Ayer, 1993).

 

1.1. Denominación del Positivismo Lógico

El Positivismo Lógico es la denominación, en la cultura angloamericana, que se le atribuye al movimiento filosófico que surgió del Círculo de Viena. Mientras que en ámbito académico alemán se le conoce como Neopositivismo. El prefijo “Neo” se debe porque se le considera una reanudación del positivismo del XIX, liderados por Auguste Comte, John Stuart Mill, Richard Avenarius y Ernest Mach. Asimismo el término “Lógico” se refiere a la contribución del Círculo de Viena, en cuanto al propósito de resolver a través de la clarificación lógica del lenguaje los problemas de la filosofía académica hasta conseguir una orientación científica (Nubiola, 1999).

 

2. Tesis nuclear del Círculo de Viena

 

Significatividad del lenguaje:

El Círculo de Viena como filosofía científica únicamente considera como significativas a las proposiciones empíricas y a las proposiciones lógicas.  Es decir, se excluye a toda proposición que no se logre sintetizar mediante métodos lógicos a proposiciones empíricas contrastables, ya que no se las puede asumir como significativas por poseer valor emotivo y no, cognitivo (Nubiola, 1999). El único camino para obtener ciencia es mediante la lógica.

 

El manifiesto del Círculo de Viena de 1929 aceptaba el aporte de sus predecesores, sin embargo, este movimiento se denomina como revolucionario en cuestiones de la filosofía académica tradicional con el propósito de disolver el conflicto que envuelve la filosofía por este método riguroso que admite un soporte científico del conocimiento (Nubiola, 1999).

 

3. Después del Círculo de Viena

En los años de 1928 a 1934 fueron los años cumbres del trabajo del Círculo de Viena en Europa. Los integrantes hallaron refugio en el Reino Unido y Estados Unidos luego de la adhesión de Austria a Alemania por Hitler logrando influencia en el ámbito de la filosofía académica.

 

La disgregación del Círculo no únicamente de debió a la separación de sus integrantes sino en la deficiencia de esta filosofía del conocimiento, como, por ejemplo, la ambición de eliminar la metafísica, la denuncia de Quine respecto a la diferenciación de lo analítico y lo sintético, luego Kuhn con la estructura de la revolución científica.  

 

Hoy en día podemos encontrar la concepción del Positivismo lógico en el implícito antimetafísico dominante en la filosofía analítica angloamericana, así como en la atención a la experimentación y el rigor lógico y claridad conceptual (Nubiola, 1999).

 

Un punto a considerar es que el Positivismo Lógico tiene muchos partidarios en Holanda y  Bélgica, en Australia y los Estados Unidos. Mientras que teóricamente discrepa con el marxismo con el supuesto que el Positivismo puede florecer bajo el sistema comunista, en la medida que la obra de Lenin: Materialismo y empiriocriticismo, publicada en 1905, en el cual se manifiesta el ataque a Mach y a todos sus continuadores como una estructura de idealismo burgués (Ayer, 1993).

 

II. APORTES E INFLUENCIA DE RUSSELL, WITTGENSTEIN, MACH Y HUME.

El neopositivismo se vería influenciado por el empiriocriticismo de mach, el empirismo radical de hume y la filosofía analítica, se menciona así dos de sus representantes, Russell y Wittgenstein.

Russell influenciará en el círculo de Viena, de manera que los neopositivistas buscarían hacer filosofía al modo de los geómetras, de manera exacta, particularmente con ayuda de la lógica matemática (Bunge, 1980).

Russell, como representante de la filosofía analítica, critica el lenguaje y plantea que la tarea del filósofo es eliminar las confusiones que hay en las palabras y oraciones. Esas confusiones ocasionan que la    filosofía y la metafísica se llenen de pseudoproblemas, llenos de proposiciones sin sentido que nos hacen creer que tienen sentido De manera que Russell busca construir un conocimiento que refleje rigurosamente el mundo, teniendo como unidad mínima la proposición atómica, enunciado que haga referencia únicamente a un hecho (Ortega, 2013).             

Wittgenstein, buscaría las condiciones que debería tener el lenguaje de manera que se pueda dar límites precisos al pensamiento, opta por investigar cuales son las posibilidades que nos ofrece el lenguaje cotidiano para hablar sobre el mundo. Presenta dos etapas, la primera etapa es la que influiría en el círculo de Viena, se describe en su libro Tractatus. Sostiene que las proposiciones del lenguaje retratan la realidad; que hay un isomorfismo entre el lenguaje y el mundo. Existe una correspondencia biunívoca de estructuras entre lenguaje y realidad, por lo que la proposición conecta directamente con los objetos del mundo (ortega, 2013).

En ese sentido, la tarea principal del lenguaje es representar los hechos del mundo, por eso se debe trazar un límite al lenguaje, para eso se debe emplear el método de purificación del lenguaje, donde a cada hecho en el especio lógico (conjunto de posibilidades de relacionar cosas de manera lógica utilizando el lenguaje) le debe corresponder una proposición. las proposiciones filosóficas del “Tractatus", aunque no describen un estado posible de cosas, tienen sentido, puesto que aclaran las condiciones que ha de cumplir cualquier proposición para poseer significado, y además, proporcionan un criterio para liberarnos de las pseudo proposiciones que habitan en la filosofía tradicional. Así se establece que los problemas filosóficos se deben al mal uso del leguaje, cuando en nuestro lenguaje hay más proposiciones que hechos, cuando las proposiciones no hacen referencia a algún hecho en el mundo (Ortega, 2013).

 

El Segundo Wittgenstein del libro de investigaciones filosóficas, habla de la teoría de los juegos del lenguaje, donde cada comunidad establece reglas de uso de lenguaje para comunicarse, de manera que el valor del lenguaje está en el uso que se le da, de manera que el valor del lenguaje está en función de ello (Ortega, 2013).

 

Finalmente, David Hume influiría en el círculo de Viena con su empirismo radical, Hume afirma que el conocimiento humano se fundamenta en impresiones sensibles e ideas, que se forman a través de los datos percibidos por los sentidos, por lo que no se puede ir más allá de los sentidos, y resulta infructuoso tratar de abarcar las ideas (Martinez y  Rios, 2006).

 

 

III.  LA CONCEPCIÓN CIENTÍFICA DEL MUNDO

 

En 1929 el Círculo de Viena publica el célebre manifiesto “La concepción científica del mundo”, cuya introducción firmaron conjuntamente Hans Hahn, Otto Neurath y Rudolf Carnap en nombre de la Asociación Ernst Mach; este escrito expresa como principal objetivo, limpiar a la ciencia empírica de todo pensamiento metafísico; entonces de esta manera se manifiesta un rechazo a la metafísica (Mormann, Peláez y Rueda, 2004). Pero, según el Círculo de Viena una aclaración lógica de los problemas filosóficos tradicionales permite mostrarlos como falsos problemas carentes de objetividad y de relevancia epistemológica para modificarlos en problemas empíricos y luego someterlos al juicio de la ciencia experimental. Así, para el Círculo de Viena esta clarificación de problemas y enunciados científicos consiste la tarea del trabajo filosófico y no en el planteamiento de enunciados filosóficos propios (citado en Postigo, 2016).

 

En ese sentido, para el círculo de Viena los enunciados de la metafísica y la teología no tienen significado, sino que solo son expresiones de actitudes hacia la vida. Por lo tanto, no proporciona ninguna representación, sino una expresión; no proporciona teoría ni comunica un conocimiento, sino poesía o mito. Así, las cualidades experimentadas subjetivamente como por ejemplo los colores son solo vivencias y no conocimiento, pues en la óptica de la física, la cual toman como modelo, solo se acepta lo que es comprensibles también para el ciego (Mormann, Peláez y Rueda, 2004 ).También, el Círculo de Viena manifiesta que en las teorías metafísicas se dan dos errores lógicos básicos: el lenguaje ordinario, el cual se refiere a que se utiliza el mismo tipo de palabras tanto para nombrar las cosas como para nombrar las proposiciones, y la concepción que el pensamiento puede llevarnos al conocimiento sin la necesidad de la experimentación, ya que según su concepción no es posible desarrollar una metafísica del pensar puro (Instituto de estudios sobre la ciencia y la tecnología , 2002).

 

Por otro lado, la concepción científica del mundo del Círculo de Viena rechaza la posibilidad de enunciados sintéticos a priori, es decir, enunciados que surgen del uso exclusivo de la razón pura sin la intervención de la experiencia. Solo aceptan como dotadas de significado los enunciados analíticos a priori, que son propias de la lógica y la matemática, y los enunciados sintéticos a posteriori siempre en cuando sean verificables (Mosterín y Torretti, 2002; citado en Ochoa, 2017). Por ello, Carnap (1931) afirma que todo conocimiento científico pertenece a las ciencias formales (lógica y matemática) o a las ciencias empíricas. Entonces, toda filosofía que pretende ir más allá de estas ciencias está fuera de lugar y carece de “sentido”; por lo que para el Círculo de Viena la investigación en filosofía de la ciencia debe limitarse a la lógica (citado en Ochoa, 2017).

 

Así, el Círculo de Viena sustenta la concepción de que todos los enunciados del realismo crítico y del idealismo sobre la realidad o irrealismo del mundo exterior e interior son de carácter metafísico, ya que están subordinadas a los enunciados de la metafísica, es decir, no tiene sentido porque no son verificables; ya que para esta concepción algo es real en la medida que se experimente (Instituto de estudios sobre la ciencia y la tecnología ,2002).

 

Otra característica del Círculo de Viena consiste en la aplicación del método o herramienta del análisis lógico de los enunciados, para poder delimitar y construir un lenguaje formal y propio; mediante esta aplicación se intentaba lograr uno de los principales objetivos, la unificación de las ciencias. También, el Círculo de Viena postula al criterio empírico del significado de los enunciados para evitar toda interferencia metafísica en las teorías científicas, el principio de verificabilidad, es decir, un enunciado tiene significado o sentido si se puede comprobar empíricamente (citado en Ursúa, 1981; citado en Ochoa, 2017).

 

Por otro lado; según Instituto de estudios sobre la ciencia y la tecnología (2002), la intuición, el cual es destacada por los metafísicos como fuente de conocimiento, no es rechazada totalmente por la concepción científica del mundo del Círculo de Viena. Sin embargo, se exige de todo conocimiento intuitivo una posterior justificación; entonces solo se rechaza la concepción que ve en la intuición un tipo de conocimiento más elevado que el alcanzado por los contenidos de la experiencia.

 

 

IV.  CARÁCTER FISICALISTA DE LOS ENUNCIADOS CIENTÍFICOS

1.Postura de Carnap

Uno de los estudiosos más reconocidos del positivismo lógico es Carnap, quien se opone al concepto de metafísica al igual que el Círculo de Viena. Por ello, sus aportes se consideran como monumentos u obras pioneras para la construcción de un lenguaje formal y comprobable, así como prueba de sus estudios brinda lateoría general de signos que la divide en sintaxis, semántica y pragmática. Estos puntos fueron redactados en su obra Fundamentos de la lógica y matemática (Rosales, 1994).

Aunque, la importancia de Carnap en la actualidad no es muy empleada en estudios relevantes, pero en el siglo XX y en la cumbre del Círculo de Viena, Carnap planteó importantes tesis que fueron bases para el positivismo del círculo de Viena.

 

 

  1.  La unificación de las ciencias

El lenguaje básico de las ciencias es el fisicalismo, es decir, le pertenecen los contenidos de los demás lenguaje científico (Paéz, 2008). Es en este medio que Carnap plantea una lista de tesis como:

1.  La lógica de la ciencia prescinde del contexto social del historiador.

2.   La distinción entre ciencias empíricas y formales es de contenido, no de concepto.

3.   Las ciencias empíricas constituyen un todo continuo, que va desde la física hasta la sociología, y que incluye no sólo a los hechos sino a las leyes,

4.  No hay ciencias empíricas diferentes que tengan fuentes de conocimiento diferentes o usen métodos fundamentalmente distintos, sino divisiones convencionales para propósitos prácticos,

5.   El progreso de la ciencia es un avance en los niveles de exactitud pero, sobre todo, de reducción,

6.  Las leyes científicas sirven para hacer predicciones; en esto consiste la función práctica de la ciencia. Dichas tesis son también la base para el desarrollo de la pretensión de la unificación de las ciencias.

 

 

V. INDUCCIÓN COMO FUENTE DE CONOCIMIENTO

Recurriendo en primera instancia a la Real Academia Española, la inducción hace referencia a la acción y efecto de inducir, entendiendo a esta última como un proceso de extracción del principio general a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares.

 

A continuación, se hará una breve descripción y explicación del inductivismo, para lo cual se desarrollará la definición del mismo, sus características, sus principios y los problemas propias de este.

 

1.      Antecedente histórico:

El empirista inglés Francis Bacon (1561 – 1626) fue el primero en proponer un nuevo método para adquirir conocimientos, el cual consistía en que el investigador  tenía que constituir conclusiones generales basándose en hechos recopilados a través de la observación directa de la naturaleza, desechando prejuicios e ideas preconcebidas. En ese sentido, el razonamiento inductivo se fundamentaría en la observación de fenómenos particulares de una clase para luego hacer inferencias acerca de la clase entera a partir de los primeros  (Dávila, 2006).

 

2.      Definición del inductivismo

Charlmers (1982), explica que, El razonamiento inductivo es aquel que parte de un número finito de hechos específicos hasta una conclusión general.  También, menciona que, en este tipo razonamiento no todas las generalizaciones están justificadas a partir de los hechos observables. La estructura de este razonamiento es el siguiente: Si en una amplia variedad de condiciones se observa una gran cantidad de A y si todos los A observados poseen sin excepción la propiedad B, entonces todos los A tienen la propiedad B.

 

En 1995, Blanco explica que, el método inductivo, utilizado generalmente por las ciencias empíricas, es aquel que permite el establecimiento de enunciados universales (hipótesis, teorías, leyes) a partir de enunciados singulares y que estos últimos comúnmente son el resultado de observaciones o experimentos.

 

Otra definición brindada al inductivismo es aquella expuesta por Quiroz, quien dice que el razonamiento inductivo propone alcanzar el conocimiento científico a través de la observación de fenómenos y la frecuencia, es decir, eventos repetidos que presentan; y que luego esa información recopilada se generaliza a todo el universo. (Quiroz, 2013).

 

Calderón y Maceda (2013), se refieren al inductivismo como un método que parte de lo particular para llegar a lo universal, se empieza con una idea a la cual se debe definir, clasificar, analizar y comprender hasta tener una idea más clara para que finalmente se concluya una definición universal.

 

3.  Características del inductivismo:

En 1982, Charlmers precisa que, para un inductivista, la fuente de verdad no es la lógica, sino la experiencia; y que la observación será la base de la inducción que permitirá el conocimiento científico. Asimismo, Dorna (1985), también expresa algunos aspectos característicos de la inducción, estos son los siguientes:

 

  • Se parte de lo particular, con base en la experiencia, a lo general, ello constituye una operación empírico-lógica.
  • Se observa la realidad para establecer criterios de verdad empírico-lógicos demostrados a través de la experimentación.
  • Hace posible desarrollar nuevos conocimientos acerca de la realidad. Así como también permite inferir o predecir una experiencia futura a partir de una pasada.
  • La inferencia inductiva se plantea en términos de probabilidad.
  • La aceptación de la inferencia inductiva es convencional o arbitraria, ya que el criterio de verificación puede en cierta manera ponerse en duda.

 

Según Quiroz (2014), otro aspecto importante que caracteriza al inductivismo, y por lo cual sigue vigente pese a que presenta ciertos problemas, es que permite investigar únicamente algunos eventos, observar algunos fenómenos y analizar algunas muestras favoreciendo así la investigación en relación al tiempo y costo.

 

Por ejemplo: En medicina, se estudia una muestra poblacional a partir de la cual se establecen valores “normales”  de ciertas medidas en el cuerpo humano como la glicemia, el colesterol, la presión, y demás. Después, con base en ello se fijan estos valores “normales” para diagnosticar a los pacientes e incluirnos o no en el conjunto de individuos “normales”, los cuales deben presentar las medidas con los valore prefijados.

 

4.  Principios del inductivismo:

Para que se justifique la inferencia inductiva desde los hechos observados hasta las teorías y leyes, es decir, para que se pueda demostrar la posibilidad de llegar a un hecho general desde  uno particular, se deben satisfacer ciertas condiciones (Charlmers, 1982):

 

a.   El número de enunciados observacionales debe ser grande e independientes para poder constituir la base de una generalización. Ej. Si se cumple esta primera condición no se puede concluir que todas las personas oriundas de un país “x” son borrachos, solo por observar una persona de nacionalidad “x” embriagada.

 

b.  Las observaciones deben repetirse en diferentes condiciones y/o situaciones. Si y solo si en todas las ocasiones el resultado es el mismo, es factible generalizar por inducción una ley general. Ej. Se deben observar gran cantidad de personas de dicho país y en diferentes situaciones: en la casa, en el trabajo, en la universidad, etc.

 

c.   Ninguno de los resultados observacionales aceptados deben contradecir la ley universal derivada. Ej. Si se llega a concluir que en cierto país todas las personas son borrachas; y se observa que una no lo es; no se justifica la generalización a ley.

 

Lo expuesto anteriormente, Charlmers (1982) lo resume en lo siguiente: Si en una amplia variedad de condiciones se observa gran cantidad de A y si todos los A observados poseen sin excepción la propiedad B, entonces todos los A tienen la propiedad B. Es importante señalar que estas condiciones presentan grandes dificultades, las cuales serán descritas en el punto número cinco del presente trabajo monográfico.

 

5.  Problemas y dificultades del inductivismo:

Con respecto a los principios del inductivismo propuesto por Charlmers (1982), se tienen problemas serios:

 

a.   Se postula que es importante que haya un gran número de observaciones, sin embargo, surge el problema en precisar cuánto es un “gran número”. Expresa Charlmers: “¿Se requieren cien mil o más observaciones?”. En el caso de elegir una cantidad determinada se produciría una gran arbitrariedad.

 

b.  Se postula que las observaciones deben repetirse en una amplia variedad de condiciones, sin embargo, entender a lo que se refiere una variación significativa de circunstancias es confuso, puede extenderse indefinidamente una lista de circunstancias a observar en las que se incluyan también variaciones innecesarias.

 

c.    Se postula que ningún enunciado observacional admitido debe contradecir la ley universal derivada, sin embargo, en la realidad ocurre que, pocos conocimientos científicos sobreviven a demanda de que no haya ninguna excepción.

 

Otros problemas, según Charlmers (1982):

Si bien las leyes científicas son generalizaciones inductivas de hechos observables, estos hechos observados pueden medirse inexactamente, así como carecer de gran precisión en sus argumentos. Ello conlleva a reflexionar acerca de cómo se puede justificar leyes exactas a partir de evidencias inexactas.

 

La inducción no representa un razonamiento lógicamente válido debido a que no es cierto que si los enunciados que poseen las premisas son verdaderos la conclusión deba ser verdadera también.

 

Premisas

1. El metal x1 se dilató al calentarlo en la ocasión t1

2. El metal x2 se dilató al calentarlo en la ocasión t2

n. El metal xn se dilató al calentarlo en la ocasión tn

 

Conclusión: Todos los metales se dilatan al ser calentados

 

Es ese sentido, en relación con el ejemplo de arriba, explica Charlmers,  por más que haya gran cantidad de observaciones de metales dilatándose no hay garantía lógica de que alguna muestra de metal no se contraiga en alguna ocasión al ser calentada.

 

Un ejemplo que demuestra, en las ciencias, que el hecho de que una gran cantidad de premisas sean verdaderas no determina que la conclusión también lo sea es el siguiente (Useche, 1998): caso Lavoisier, quien  partiendo de que cada ácido contiene oxígeno concluye que el oxígeno estaba presente en todos los ácidos, se equivoca; puesto que, posteriormente se halla el ácido clorhídrico no tiene oxígeno y que el verdadero elemento presente en todos los ácidos es el hidrógeno.

 

En correspondencia con lo anteriormente mencionado,  Popper afirma que no es posible una ciencia inductiva, ya que existe la imposibilidad de afirmar que lo observado en una muestra particular ocurre en la población general debido a que es posible que hayan eventos diferentes a lo ya observado en la población general (Quiroz, 2013).

 

Las inferencias inductivas no son inferencias lógicas (deductivas), en este sentido, va a recurrir a la experiencia para su justificación, sin embargo, dice Charlmers que, esta justificación de la inducción es inaceptable, lo cual se puede revisar en la siguiente argumentación en que se intenta justificar la inducción apelando a la inducción:

 

1.  El principio de inducción funcionó exitosamente en el momento n1.

2.  El principio de inducción funcionó exitosamente en el momento n2, etc.

3.  El principio de inducción funciona siempre.

 

Al respecto expresa Blanco (1995), el “principio de la inducción” resulta superfluo y conduce inevitablemente a incoherencias e incompatibilidades lógicas. De acuerdo con los problemas planteados se proponen posibles soluciones, por ejemplo el planteado por Charlmers (1982):

 

Se debe debilitar la exigencia de que el conocimiento científico sea verdadero, para que sea este probablemente verdadero a la luz de la evidencia. Para ello, se debe reformular el principio de inducción, expresa Charlmers, a la estructura siguiente:

 

“Si en una amplia variedad de condiciones se ha observado un gran número de A, y si todos estos A observados posee la propiedad B, entonces probablemente todos los A posee la propiedad B”

 

Por otra parte, Quiroz (2014) menciona que para evitar estos problemas, es mejor que las conclusiones elaboradas a partir de hechos singulares en muestras poblacionales, solo se circunscriban a su muestra, es decir, que los datos obtenidos únicamente sean válidos en dicha muestra poblacional.

 

Finalmente, es de relevancia considerar la vía inductiva como un medio para obtener conocimientos, empero de forma parcial y abierta a la modificación o refutación. Esta constituye una herramienta heurística que posee las mismas limitaciones que el conocimiento científico en general.

 

VI. ENUNCIADOS TEÓRICOS Y OBSERVACIONALES

 

Existen dos periodos del Círculo de Viena: al primero se le llama la versión inicial de la concepción heredada del Círculo de Viena que corresponde al periodo en que finalizó esta y daba paso a la segunda fase de la Concepción Heredada, caracterizada por su cuestionamiento y crítica a la primera fase (Echeverría, 1989, pp. 23-25). Asimismo, los autores de la segunda fase se encuentran siempre criticando y reelaborando sus teorías y concepciones sobre lo que concierne a la teoría y hechos en la ciencia.

 

En principio, tanto los empiristas como los positivistas creían que el conocimiento científico se deriva de hechos de la experiencia mediante la observación; esto brindaría a la ciencia la neutralidad para poder contrastar con la teoría, es decir, se debía otorgar legitimidad a los términos teóricos que no reflejaban la realidad inmediata y que eran introducidos por los científicos (Molins & López, 2015). Para Mach (citado en Echeverría, 1989), la finalidad de los términos teóricos consistía en caracterizar y explicar los distintos fenómenos regulares. Además, Carnap en su obra Der Loqische Aufbau der Welt (1923) señala que los teoremas como las predicciones de una teoría científica deben expresarse en lenguaje observacional de los fenómenos debido a que este consideraba importante la experiencia sensorial como verdad, llegando al extremo del solipsismo. Más adelante, con la aparición del positivismo lógico, se supera el solipsismo por medio del fisicalismo (pp. 28).

 

Como señala también Duhem (2003, citado en Molins & López, 2015), el tener un enunciado observacional, supone tener una interpretación basada en una teoría que no necesariamente será la utilizada para elaborar dicho enunciado observacional, pero se utilizará otra teoría que también ha sido basada en un enunciado observacional y así sucesivamente. Por esto es que Ramsey plantea la eliminación de los términos teóricos, lo cual será refutado por Hempel.

Otro problema se refiere a que, dado el problema de evidencia de los axiomas, todo término teórico debía ser definido explícitamente como términos observacionales. Para solucionar esto, se propuso que debía existir reglas de correspondencia que permitieran traducir los términos teóricos a los términos observacionales: cada término teórico debía corresponder biunívocamente  un término observacional. Pero esto era complicado, como se mencionó anteriormente con la palabra “frágil” y otras; por ello, se plantea el operacionalismo, el cual, más adelante, será refutado por Popper (Echeverría, 1989, pp. 33-40).

 

 

 

 

 

VIII. CONTEXTO DE DESCUBRIMIENTO

 

En 1938, Hans Reichenbach plantea la necesidad de diferenciar entre contexto de descubrimiento y contexto de justificación en el análisis de la ciencia; en el que asigno el primero como trabajo de los psicólogos. El contexto de descubrimiento analiza el génesis y desarrollo de las teorías científicas, sin seguir las reglas lógicas. Dejando en claro que al filósofo de la ciencia solo le importa analizar las teorías científicas como productos acabados. Sin embargo, un grupo de teóricos «alternativos» planteó la necesidad de un análisis epistemológico de la ciencia en los términos en que ésta se forja dentro del pensamiento del científico (Bárcenas, 2002) . 

 

Con la publicación de su obra «La estructura de las revoluciones científicas», Kuhn (1962) trae como consecuencia  un modelo de ciencia más dependiente en su explicación de sus hacedores. Los filósofos se percatan que la ciencia es una actividad humana y ello significa que, como cualquier otra cosa que haga el hombre, tiene unos condicionantes externos, unos condicionantes de carácter social y psicológico. Una de las consecuencias derivadas del nuevo modelo de ciencia será que se empiece a considerar la propia ciencia como objeto de análisis científico más que filosófico. Además obliga al científico a abandonar su aislamiento y lo ubica en el mundo.  Ubica el contexto de descubrimiento en un marco más amplio de cambio: en la explicación de la ciencia desde lo interno a lo externo (Romo, 1992).

 

 

Por lo que al estudiar el proceso de gestación de los descubrimientos se considera una gran contribución a la comprensión del pensamiento científico, en donde es necesario un análisis psicológico. Entonces, se considera relevante ocuparse del «momento del alumbramiento» pero desde una perspectiva completamente nueva y ya no filosófica, donde han de converger distintas disciplinas en el estudio científico que, en lo que dice al contexto de descubrimiento, requiere del psicólogo pero también del historiador de la ciencia. Este converger interdisciplinar y de carácter empírico ha dado paso a la llamada «ciencia de la ciencia» (Romo, 1992).

 

 

IX. CONCLUSIONES

Se entiende por Positivismo lógico o Neopositivismo a la reanudación del positivismo del XIX, liderados por Auguste Comte, John Stuart Mill, Richard Avenarius y Ernst Mach, y el término “Lógico” refiere a la contribución del Círculo de Viena, en cuanto al objetivo de resolver mediante la clarificación lógica (o análisis lógico) del lenguaje los problemas de la filosofía académica hasta conseguir una orientación científica discerniendo lo que es el conocimiento verdadero de lo que no lo es. Asimismo, los miembros del círculo de Viena se autodenomina como un grupo de estudiosos que revolucionan el conocimiento científico; por ello, se entiende el que la lógica, en la cual se basan, rechaza rotundamente a la metafísica criticando como un trabajo inútil que escapa del entendimiento humano, carente de una estructura cognitiva que le brinde soporte científico y porque sus enunciados carecen de significado al expresar vivencias y no conocimiento. El manifiesto “Wissenschaftliche Weltauffassung, Der Wiener Kreis” brindó los argumentos de los postulados filosóficos del Círculo de Viena con la finalidad de informar los fundamentos de la concepción científica del mundo al público en general, no especializado. Uno de los fundamentos es la inducción; este es un método que permite formular leyes y teorías partiendo de la observación y la experiencia, constituyéndose así como una operación empírico - lógica, la cual tiene que ser vista desde un enfoque probabilístico para atenuar los problemas característicos de la misma, o como mencionan algunos autores, circunscribir dichas conclusiones generales solo a la muestra que contiene los casos singulares.

Por otro lado, se debe tener en cuenta que el Círculo de Viena propiamente dicho dejó una serie de postulados, pero que luego de la separación de los diversos autores que la conformaban, estos mismos criticaban y aportaban nuevos postulados los cuales son llamados como la Concepción Heredada, la cual se divide en dos etapas diferenciadas histórica y filosóficamente. En la actualidad, en nuestra carrera (Psicología) se sigue utilizando el operacionalismo, que fue criticado por Popper, en la construcción de pruebas psicológicas, lo cual llama a la reflexión acerca de qué tanto se ha superado la concepción del Círculo de Viena o incluso de la Concepción Heredada para que pueda seguirse desarrollando la ciencia de una manera adecuada.

 

REFERENCIAS

 

 

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