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Fecha de inicio

Saturday 09 de June del 2018

Fecha de termino

Thursday 29 de November del 2018

Proyecto Terminado

Trabajo finalizado 2018-11-29

Empoderamiento femenino y su expresión en la actividad sexual de adolescentes



 



Contenido



1.      Introducción. 3



2.      Planteamiento del problema. 4



2.1.       Descripción del problema. 4



2.2.       Estado de conocimiento. 5



2.3.       Pregunta de investigación. 5



3.      Justificación. 5



4.      Objetivos. 6



4.1.       General 6



4.2.       Específicos. 6



5.      Marco teórico. 7



5.1.       Empoderamiento femenino. 7



5.2.       Elementos del empoderamiento femenino adolescente. 9



5.3.       Construcción social de la sexualidad. 9



5.4.       Adolescencia y actividad sexual 10



6.      Metodología. 11



6.1.       Diseño. 11



6.2.       Población y muestra. 11



6.3.       Categorías de análisis. 12



6.4.       Recolección de datos. 12



7.      Análisis de resultados. 12



7.1.       Percepción corporal y modelos sociales. 12



7.2.       El autocuidado en la formación de la noción de derechos sexuales. 14



7.3.       Configuración del empoderamiento en la vida sexual femenina. 16



8.      Conclusiones. 18



9.      Bibliografía. 20



Anexos. 23



Tabla de consistencia. 23



Libro de códigos. 23



Guía de entrevista. 23



 



 



 



1.    Introducción



El machismo siempre ha sido una característica predominante dentro de la cultura latinoamericana. Ejemplos de esto, hablando a nivel nacional, es el alto índice de feminicidios, menos oportunidades de educación para mujeres, falta de servicios ginecológicos especializados, etc. Al mismo tiempo, siendo una característica predominante, el machismo se ha expandido e internalizado en las personas (tanto hombres como mujeres) estableciendo parámetros de conducta, pensamiento y sentimientos en diferentes aspectos de la vida de las personas: vida laboral, sentimental, familiar, profesional, etc.



Sin embargo, el machismo perjudica mucho más a las mujeres de lo que lo hace con los hombres; debido a que a los hombres les otorga cualidades y modelos ideales que no siempre alcanzan, en cambio a las mujeres se les ponen límites y restricciones.



La respuesta que surge para contrarrestar los estragos causados por el machismo es: el empoderamiento. El proceso de empoderar a una mujer no es sencillo, requiere una confrontación de ideas, búsqueda de nuevas perspectivas, internalización de la nueva información y llevarla a la práctica. Y al mismo tiempo, una mujer puede ser completamente empoderada en un aspecto, pero ser todo lo contrario en otros aspectos.



Otro aspecto relevante a mencionar es los cambios que ocurren en la adolescencia; independientemente de los cambios biológicos (hormonales y anatómicos) son los cambios psicológicos que se generan a raíz de los cambios previamente mencionado: la aceptación de los cambios a nivel perceptivo-corporal, el cambio de la forma de relacionarnos (ya no como niños, sino como adolescentes), nuevos retos académicos, etc. Sin embargo, algo muy importante es la curiosidad que los adolescentes sienten sobre estos cambios y cómo reaccionan ante estas curiosidades o “impulsos por conocer”. Una de estas curiosidades principalmente recae en el mundo sexual, el de la sexualidad; un ejemplo en la sociedad peruana vendría a ser la creciente tasa anual de embarazos adolescente y el decrecimiento de la media del inicio de la actividad sexual en adolescente.



A pesar de pertenecer a una mayoría de edad, aún existen mujeres entre 18 y 19 años con dudas referentes a la vida sexual, lo cual a su vez puede ser entendible ya que es probable que no haya pasado mucho tiempo desde el inicio de sus actividades sexuales. Sin embargo, ser un agente activo y participativo tras haber iniciado las actividades sexuales pueden traer resultados favorables en la adolescente.  Por estas razones presentadas esta investigación busca abordar la influencia del empoderamiento en un campo de la vida de toda persona: el campo de sexualidad, —la actividad sexual, específicamente- esencialmente en adolescentes.



 



 



2.    Planteamiento del problema



 



2.1.        Descripción del problema



A lo largo de la historia, la manifestación de la sexualidad ha ido evolucionando. Años atrás se mantenía establecido el papel dominante por parte del varón y la postura dominada de la mujer, lo que se conoce como machismo lo cual es un tema interdisciplinario, que afecta a distintos campos, social, económico, cultural y otros (Castañeda, 2010), provocando una subordinación que puede verse en todo aspecto de vida de la mujer.



Entre estos campos, se encuentra el campo sexual, y de acuerdo a la sociedad tradicional, se esperaba que la mujer sea sexualmente pasiva, donde únicamente el varón tome la posición de conquistador y decisión mientras que la mujer debía mostrarse cohibida al momento de experimentar su sexualidad, ya que esto implica algo impropio y censurado de ellas (Giraldo, 1972).



Sin embargo, la presencia de los movimientos feministas, como lucha contra la violencia hacia la mujer, influyó en que cambiara este modo de pensar, abriendo nuevos panoramas. De esta forma, el feminismo constituye el cuestionamiento de esta sociedad y la respuesta viene a ser el empoderamiento (Braidotti, 2015), el cual se presenta como una necesidad de propiciar una reestructuración dentro de las asimetrías de poder, promoviendo la equidad de género no solo en las áreas laborales y afectivas, sino también en la sexual. Básicamente se plantea una ruptura con los valores morales, patrones de comportamiento, etc. a cada persona según si eran hombres o mujeres de la sociedad del siglo pasado.



Por otro lado, la adolescencia es una etapa crucial de cambios y construcción de la identidad personal. Pocos periodos de desarrollo se caracterizan por tantos cambios en tantos niveles diferentes. Es en este estadio en donde se desarrolla la adolescencia tardía, a pocos pasos hacia la juventud, surge un cuestionamiento de los roles sociales, la búsqueda de experimentación de nuevas sensaciones.



En esta búsqueda de experimentación, se pueden obtener resultados no deseados, como experiencias no agradables o forzosas en una actividad sexual, deficiencia en el conocimiento del cuidado de la salud y planificación, lo que se puede presentar como enfermedades de trasmisión sexual o embarazos no deseados.



En las últimas décadas, se ha evidenciado que la construcción social de los significados atribuidos al género y a la sexualidad son un componente central de la reproducción de las estructuras y desigualdades de género. Estos significados empezaron a tomar protagonismo cuando fueron llegando a la cultura de la mujer latinoamericana, haciendo que ella también busque su participación mediante el empoderamiento y su libertad de vivir su sexualidad (Sosa, 2017).



Por lo que, cabe recalcar que a la vez que existe hoy en día la falta de información respecto al tema por cuestiones de estigmatización social, también prevalece la búsqueda de la mujer adolescente de vivir su sexualidad con plenitud, tomando en cuenta sus opiniones y su satisfacción, dos elementos determinantes que deben desenvolverse en el desarrollo personal de la joven con sumo cuidado y equilibrio.



 



2.2.        Estado de conocimiento



Monroy (2002) menciona que el desarrollo integral de la sexualidad en adolescentes dependerá de la sociedad y de cómo el país percibe a sus jóvenes respecto a su potencial humano, a su calidad de vida y al mismo tiempo reconociendo la cualidad heterogénea propia de esta etapa. La sexualidad sería influida también por los cambios exógenos, a nivel político, económico o cultural, situaciones que acontecen fuera de nuestro alcance para modificarlo.



Postura que podemos comprobar que ha persistido en los últimos años con la investigación González & González (2016) quienes mencionan que las variables sociales, culturales y propias de cada joven, superan en gran medida las nociones biologicistas y reduccionistas que aún prevalecen. Así mismo, menciona que los derechos sexuales de las jóvenes toman importancia tanto por el reconocimiento como por su responsabilidad al momento de tomar decisiones y decidir respecto a su sexualidad en todos los sentidos.



El cambio cultural se refleja en la toma de decisiones, lo cual pudo comprobar Casique (2006), quien realizó una investigación sobre el poder de decisión y autonomía, y el riesgo de tener relaciones sexuales no deseadas, cuya finalidad fue analizar la relación que presentaba el empoderamiento femenino y el riesgo de que su esposo o compañero ejerza violencia contra ella, centrándose más que todo en la decisión y autonomía de la mujer al momento de realizar la actividad sexual. En dicho estudio se observó que el empoderamiento femenino contribuiría a la reducción y eventual erradicación de la violencia hacia la mujer en la pareja, esto respecto a la relación entre autonomía femenina y la violencia en la pareja.



Por otro lado, en un trabajo realizado por Pérez, Santiago y Serrano (2009) en donde se investiga la autoeficacia para la negociación de un sexo más seguro se observó que ambos géneros poseen el mismo nivel de autoeficacia alta y respecto al uso del condón se evidencio que las mujeres poseen una autoeficacia levemente más alto a comparación de los varones.



 



2.3.        Pregunta de investigación



¿Cómo el empoderamiento femenino se expresa en la actividad sexual de las adolescentes entre 18 y 19 años?



 



3.    Justificación



La siguiente investigación se proyecta a ser un aporte para conocer las manifestaciones del empoderamiento femenino y comprender sus implicancias en la vida sexual activa de una mujer; centrándonos en la adolescencia debido a que es una etapa que se encuentra en un proceso de desarrollo físico, intelectual, emocional y moral; y es por ello que es un terreno fértil que puede ser aprovechado para que las ideas de inequidad de género se favorezcan o ,en caso contrario, fortalecer el empoderamiento (Organización Panamericana de Salud, 2010).



Además, el interés por el empoderamiento femenino se debe a que en diferentes conferencias se toma en consideración o fueron el tema central de reunión el poder de la mujer, fue así en la Conferencia Internacional sobre la población y el desarrollo (CIPD) en 1994 donde se acordó que la población y el desarrollo están intrínsecamente unidos y que el otorgar mayor poder a la mujer promueve el desarrollo de las naciones, entre otros aspectos.



En la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995 donde aprobaron una plataforma de acción el cual protege los derechos de las mujeres como el control en su salud, resaltando la fecundidad; además se tomó medidas para promover la equidad de género mediante dos estrategias: la integración de género y el empoderamiento de las mujeres.



En el Consenso de Quito, X Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe realizada en el 2007, los países se comprometieron a garantizar igualdad en la participación políticas de las mujeres, la equidad género en la vida familiar y laboral, igualar los derechos de las mujeres que realizan trabajo doméstico con los de otros trabajadores, asegurar que los derechos sexuales sean una condición indispensable en la vida política de la mujer y garantizar el bienestar de las mujeres (OPS, 2010).



Incluso la sexualidad femenina ya no solo se centra en la cuestión reproductiva, ahora se resalta el papel de la mujer en controlar su propia fecundidad y de la misma manera de reducir las infecciones de transmisión sexual ya sea reduciendo el inicio de su actividad sexual o con el uso del preservativo (OPS, 2010).



 



4.    Objetivos



4.1.        General



Describir la expresión del empoderamiento femenino en la actividad sexual de las adolescentes entre 18 y 19 años.



 



4.2.        Específicos



Describir la expresión del empoderamiento femenino en las adolescentes entre 18 y 19 años.



Describir la configuración de la actividad sexual de las adolescentes entre 18 y 19 años.



 



 



 



5.    Marco teórico



 



5.1.        Empoderamiento femenino



Algunos teóricos no están de acuerdo sobre cómo se debería definir el concepto de empoderamiento ya que esta es una palabra de procedencia extranjera (empowerment), traducida al español. Pineda (1997) planteó que, si empowerment podía ser sinónimo de enabling, su significado sería relacionado a “permitir a alguien hacer alguna cosa”. Vernier (1996, en León,1997) relaciona un equivalente del verbo empower y del sustantivo empowerment lo cual en español le daría el resultado de “dar poder” y “conceder a alguien el ejercicio del poder”. A este término se le puede relacionar con sinónimos como potenciación y poderío que básicamente se define como entregar poder a uno o hacerse poderoso uno mismo. León (1997) menciona que el uso de este concepto y sus conjugaciones va a variar de acuerdo con las disciplinas que lo utilizan: la psicología, la antropología, la ciencia política, la educación, el derecho y la economía.



El empoderamiento se encuentra ligado al feminismo, sin embargo, las feministas suelen estar en desacuerdo en la definición de empoderamiento por lo que buscan un punto en común y concluyendo que a pesar de la presión de los demás y de la permanencia del tabú en el deseo y placer sexual, habrá factores que permitirán optimizar el empoderamiento sexual de las adolescentes, como son la educación sexual, los medios de comunicación y la alfabetización (Lamb, 2011).



Investigaciones como las anteriormente mencionadas han permitido la concientización del empoderamiento femenino, abriendo paso a los debates respecto a la sexualizacion de la cultura (Gill, 2012).



El empoderamiento femenino se ha visto creciente en muchos aspectos de la vida de la mujer ya que es un proceso multidimensional y abarca varios aspectos; trata de aspectos como la decisión en el hogar, el acceso y control sobre las relaciones sexuales, la contribución en el ingreso del hogar, el reconocimiento de sus derechos, la participación política, entre otros (Malhotra, Schuller y Boender, 2002). Refiriéndonos a lo sexual, a diferencia de las otras áreas, en este aspecto su evolución ha sido de forma más silenciosa. Sin embargo, la influencia de algunos factores ha hecho que se continúe desarrollando como una expresión propia del cuerpo de la mujer.



Además, hay que resaltar que el empoderamiento es un proceso dinámico (Malhotra, Schuller y Boender, 2002) ya que no tiene un fin porque no se puede llegar a un empoderamiento absoluto por el hecho que es multidimensional y la mujer puede estar empoderada en algunos aspectos, pero descuidar su empoderamiento en otros.



Pero centrándonos en las mujeres adolescentes, la OPS, UNICEF y el Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas (UNFPA) en una reunión en el 2008 acordaron que el empoderamiento es un proceso personal, social y político que genera y fortalece las capacidades de los adolescentes y el uso pleno de sus derechos con un sentido de co-responsabilidad, además que es expresado mediante la habilidad, autoridad y agencia de tomar decisiones informadas e implementar cambios que afectan sus vidas y las vidas de otros adolescentes, jóvenes y adultos (OPS, 2010).



La misma organización también nos realiza un panorama de lo que abarca cada aspecto y es así que respecto a lo social se refiere a la información, los conocimientos y el acceso a las redes sociales; en lo político se refiere a los procesos democráticos, a la vida cotidiana de sus cuerpos y sobre sus vidas y respecto a lo personal o psicológico es la toma de conciencia del poder que poseen individual y colectivamente.



El internet y la tecnología, al igual que los medios televisivos, según señala Döring (2009), han permitido que las actividades en línea relacionadas con la sexualidad se vuelvan rutinarias y al tomarlo como un referente tecnológico, también se hace uso del internet como fuente de información de artículos referentes a sexualidad o búsqueda de información referente a enfermedades de transmisión sexual.



La necesidad de la mujer por la búsqueda de información también forma parte del empoderamiento, el conocer los distintos métodos anticonceptivos, ofreciéndoles el control de la natalidad, generan el aumento de poder y por lo tanto, la sensación de bienestar de las mujeres (Chiappori, 2008).



Home (2005) identificó diferentes patrones de experiencias sexuales para relacionarlo con la subjetividad sexual, que implica la imagen corporal, el derecho al placer y la reflexión respecto a su vida sexual, todo esto, en medida del bienestar general de la mujer. El resultado obtenido refleja que las mujeres con mayor experiencia sexual poseían una mayor subjetividad sexual.



En cuanto al empoderamiento femenino, Casique (s.f.) señala que se puede medir el empoderamiento de la mujer en relación a la violencia de género a través de índices: el índice de poder de decisión, entendiéndose en este índice la participación de la mujer en la toma de decisiones importantes y la participación conjunta entre la mujer y su pareja en la toma de decisiones y el índice de participación en el hogar, referente al grado de participación de cada miembro del hogar en tareas conjuntas del mismo hogar.



            Carrasco, Manrique y Cisneros (2014), señalaron que:



El empoderamiento se constituye en una opción para las mujeres cualquiera sea su situación socioeconómica; además, sin ser exhaustivas en su apreciación, alude a un mayor control de las mujeres de su propia vida, su cuerpo y su entorno. Comprende ejes de autonomía, injerencia en la toma de decisiones, acceso y control de recursos generados desde sí mismas, acceso a la información, reconocimiento de sus derechos humanos, sexuales y reproductivos y la apropiación de una vida libre de violencia



Asimismo, los mismos autores señalan que (1) la toma de decisiones sobre su cuerpo, sexualidad tales como si usan o no usan métodos anticonceptivos y (2) la toma de decisiones sobre la sexualidad y reproducción al empoderarlas como ciudadanas al exigir sus derechos al acceso a información oportuna y adecuada, servicios de salud de calidad, a decidir libremente el tipo de familia que se quiere formar entre otros más.



Sintetizando las ideas presentadas, el empoderamiento femenino es el resultado de una mujer consciente de las pocas oportunidades que posee en diferentes ámbitos (educativo, salud, social, cultural, sexual, etc.) y que decide no quedarse con estas limitaciones, sino que actúa sobre ellas para generar sus propias oportunidades ya sea por diferentes factores: básicamente es hablar de un despertar y reconocer las desventajas que tiene una mujer sobre su entorno social.



 



5.2.        Elementos del empoderamiento femenino adolescente



Según el informe realizado por la OPS (2010) el empoderamiento está compuesto por los siguientes elementos:



-Es cambiante debido a que en un principio la mujer adolescente puede sentirse empoderada, es decir, lograr conseguir un sentido de identidad, autoestima, deseo de actuar y capacidad de elegir, pero luego esto puede desaparecer debido a las presiones sociales.



-Es ser escuchada, poder participar y poder elegir. Se refiere al bienestar psicológico y dentro de uno de sus elementos se encuentra la autoestima; lo que otorga el empeoramiento a la mujer es identificar sus opciones y también tener la capacidad de actuar de acuerdo a estas buscando su bienestar.



-Es multidimensional ya que se manifiesta en diferentes esferas de la vida de la adolescente ya sea en la escuela, en el hogar y en la comunidad y también se incluyen sus ideas, compromisos y aspiraciones.



-Es un proceso porque comienza desde la percepción de una desventaja hasta su desarticulación de la misma, lo cual influye en su vida y en su entorno.



-Es contextual, es decir que el empoderamiento está ligado al papel que realiza cada mujer dentro de un ámbito en particular. Proceso donde gana conciencia sobre ellas mismas y de su entorno, incorporan habilidades y resuelven problemas generando recursos para ellas mismas y para la comunidad.



-Es multifactorial. Abarca las relaciones interpersonales y las transformaciones institucionales y culturales lo cual implica el cambio de conciencia individual y colectiva, esto también es posible a la educación que recibe la mujer adolescente y el apoyo hacia la participación que recibe de sus maestros.



-Es un medio para favorecer la salud sexual y reproductiva, lo cual promueve actitudes libres, responsables y sin riesgos que mejoran el autocuidado de su salud, de su sexualidad y de su reproducción. El empoderamiento se expresa mediante el autocuidado, la decisión de tener relaciones sexuales o no, el procrear hijos, control en las prácticas sexuales para que sean placenteras, seguras y no perjudiciales.



-Es un elemento básico del desarrollo humano ya que es una estrategia fundamental para generar y consolidar procesos de desarrollo, independencia y crecimiento personal y colectivo.



 



5.3.        Construcción social de la sexualidad



El conocimiento feminista plantea como inicio el hecho de que la sexualidad es construida por la sociedad, por lo que en la actividad sexual se explora las relaciones de poder basados en el género que se han construido, a la vez menciona Holland (2012) que hubo una falta de comprensión de las formas de las relaciones de poder de género que se expresan en el panorama sexual.



Tener conciencia de nuestra sexualidad implica ser conscientes de nuestro físico, el tipo de ropa que emplean, la manera de combinarla, accesorios, entre muchos otros, que van formando una imagen femenina única, con un determinado estilo que les permite de un ser parte de un grupo juvenil. En la conformación de su autoimagen, estas jóvenes consumen, asimilan y reinterpretan una serie de signos que les ofrece un mercado global a través de diversos medios masivos de comunicación y que sirven para distinguirse y excluir a otros. De tal forma que el cuerpo se convierte en un espejo que toda la sociedad contempla y que a la vez va clasificando a cada individuo (Delgado, 2009).



En cuanto a la sexualidad, M. Dailey (citado en Ott, 2016) señala que la sexualidad tiene los componentes de: la sensualidad, intimación, identidad sexual, salud sexual y reproducción. Sin embargo, Ott (2016) señala que este modelo, en la actualidad, por nuevas investigaciones ha separado el factor de identidad sexual en la orientación sexual y la identidad de género. Dicho de otra forma, la sexualidad es un componente esencial en las representaciones de cómo las personas se comportan y son percibidas por otros teniendo como base y eje directriz al sexo.



Desde otro punto de vista, también podemos definir a la sexualidad como un todo integrado por: la identidad de género (percepción central que se tiene sobre la pertenencia al género masculino o el género femenino), el rol de género (la idea de sobre cómo deberíamos comportarnos en base a nuestro género), orientación sexual (patrón constante de atracción, identidad, emoción y actitudes), experiencias, fantasías, pensamientos, ideas y la imagen corporal (Sexuality resource center for parents, s.f.). Dicho de otra forma, la sexualidad es una componente esencial en la vida de todo ser sexual; es decir, de todas las personas.



 



5.4.        Adolescencia y actividad sexual



La vida adolescente avanza en un proceso rápido lo cual ha permitido que un determinado sector, cada vez más creciente, inicie su actividad sexual a una edad temprana (Eccles, 1993). Se pueden distinguir diversos factores relacionados como el funcionamiento biológico, la compatibilidad que puede haber en una pareja y la percepción de su imagen corporal, es decir el vínculo de la mujer con su cuerpo, que se puede dar de forma armoniosa dependiendo del concepto que tenga sobre sí misma.



Por otro lado, la adolescencia es una etapa clave que tiene características singulares en donde se genera un concepto de esta por la sociedad y su constante cambio. López A., et al (2005) indican que lo que haría a la etapa de la adolescencia como un hecho en particular es el momento de transición que existe de la infancia a la adultez, todo lo recopilado en estas etapas, se expresarían en la adolescencia tardía, en el cual se le otorga mayor valor a la propia imagen y el cuerpo alcanza su madurez sexual.



La adolescencia sirve como una etapa de transición del mundo infantil al mundo adulto, dentro de esta etapa encontraremos cambios biológicos (pubertad), cambios de los sistemas morales, cambios en la percepción del cuerpo, de su rol en la sociedad, etc.; De hecho, representa una ruptura de los viejos esquemas de una persona, y busca una adaptación de ésta a los nuevos retos que se le proponen en cada nuevo grupo etario al cual una persona va entrando.



Para los propósitos de esta revisión se considera la actividad sexual como todas aquellas expresiones eróticas que se dan entre las personas. Estas pueden ser:



-Autoerotica: son las acciones que realiza una persona para sí misma como vía para explorar su cuerpo y satisfacer su deseo sexual. Entre estos se incluye la auto estimulación, los sueños eróticos, etc.



-Socioerotica: es el acercamiento sexual que realiza la persona con la participación de otra u otras personas. Consiste en caricias como forma de expresar atracción y deseo sexual por la pareja. Puede manifestarse en diversos grados, desde tomarse de las manos o abrazarse hasta la práctica de sexo oral o simulación de una relación sexual, sin llegar a la penetración.



-Acto sexual: acto consistente en la penetración



Aunque en algunas ocasiones estas expresiones hacen parte del juego sexual que precede al coito (porque conducen a la excitación y al orgasmo), para los adolescentes, al igual que para otras personas, pueden constituir fines por sí mismos, dependiendo de la situación y el momento en el que ocurren (Denmark, Rabinovitz y Sechzer, 2000).



 



6.    Metodología



6.1.        Diseño



Según el nivel que representa, la investigación es de tipo descriptiva, porque busca definir y precisar las propiedades, sucesos y características de las personas, grupos u otros fenómenos. En este caso particular, se busca identificar las formas de conducta y actitudes relacionadas al empoderamiento, que son expresadas en la actividad sexual de las participantes de la investigación.



 



6.2.        Población y muestra



La población está conformada por mujeres heterosexuales entre las edades de 18 y 19 años, con vida sexual activa. Se trabajó con una muestra intencionada de dos adolescentes de 18 y 19 años respectivamente.



Criterios de exclusión: adolescentes mujeres fuera del rango de 18 o 19 años de edad, no auto identificadas como heterosexuales y que no tengan una vida sexual activa.



 



 



 



6.3.        Categorías de análisis



Categoría:



-Empoderamiento sexual femenino en adolescentes: Proceso en el cual las mujeres empiezan a adquirir y reforzar sus capacidades y protagonismo, tanto en el plano individual como en la relación con la pareja sexual, para alcanzar una vida autónoma en la que puedan participar en términos de igualdad tanto en la esfera sexual y en todas las actividades que le concierne.



 



Dimensiones:



-Autoconocimiento: Proceso reflexivo mediante el cual la persona adquiere noción de sí mismo, en cuestión de belleza y en cuestión de cuerpo que participa en la actividad sexual. Implica ser consciente de las cualidades y defectos que posee respecto a su apariencia física y la atracción que refleja hacia los demás.



-Autonomía: Implica la toma de decisiones respecto a su integridad física y sobre la propia vida sexual y de su pareja dentro del contexto de la ética personal y social.



-Salud sexual: Es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Implica poseer un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las actividades sexuales, así como la posibilidad de que estas experiencias sean placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.



-Negociación: Acción de comunicarse de forma empática con la pareja para poder establecer acuerdos en común, en los cuales cada parte obtenga resultados similares y favorables para cada uno. La negociación busca el desenvolvimiento óptimo para la realización de una actividad sexual, estableciendo lo permitido para cada uno y tomando en cuenta las preferencias del otro.



 



6.4.        Recolección de datos



La técnica de recolección de datos utilizada fue la entrevista en profundidad, se realizó una entrevista a cada participante, con la finalidad de indagar de forma exhaustiva en la vida sexual de las adolescentes para detectar factores relacionados al empoderamiento sexual.



 



7.    Análisis de resultados



 



7.1.        Percepción corporal y modelos sociales



¿Cómo soy? Es una pregunta que muchas veces las personas se hacen a veces refiriéndose a cualidades, otras veces a lo físico. En este capítulo se pretende describir partes de la percepción del cuerpo, como se configura este y el impacto de los mandatos sociales para la mujer en aras de empoderamiento.




  1. Apreciación subjetiva del cuerpo


La adolescencia es un periodo en la vida de muchos cambios tanto físicos como psicológicos. Dentro de los cambios psicológicos, hay un cambio a nivel perceptivo sobre sí mismo dándole importancia al nivel estético del cuerpo. Dicho de otra forma, a medida que se crece se tiene una idea general que puede ser positiva o negativa respecto a la forma, textura, tono de piel, suavidad, etc. de nuestro cuerpo. Siempre existirá esa descripción física y el sentimiento que nos genera esa descripción.



 



...Realmente me gusta como es, me gusta ser eh... contextura delgada porque siempre lo he sido, nunca he subido de peso. Bueno solo en la cepre, pero bajé! y me mantuve, siempre me he mantenido así y me encanta como es. (E2)



 



Dentro de cómo uno se siente sobre su cuerpo no sólo circulan las ideas personales: percepciones, creencias, opiniones propias del cuerpo; sino, comentarios que otras personas hacen del cuerpo de una persona tienen influencia en la apreciación del cuerpo.



 



...por ejemplo yo soy un poquito subidita de peso, claro no me dicen que es mucho y que no estoy exagerada, pero es algo que me incomoda bastante(...) (E1).



...siempre me han dicho que está en su contextura” o sea que estoy bien con mi contextura, mi tamaño y todo, me gusta como es. (E2)



 



Lo expresado anteriormente configura la apreciación del cuerpo, existiendo el dominio de las creencias y el de los afectos. La confluencia entre lo que uno cree sobre el cuerpo propio y lo que otros expresan acerca de nuestro cuerpo; y los sentimientos que nos generan cada uno de estas creencias es lo que formará finalmente la idea general que se tiene sobre el cuerpo.



 




  1. Mandatos sociales sobre el cuerpo femenino


Los cuerpos perfectos existen en todas partes. En anuncios, publicidad, revistas, ideas que circulan en la mente de todas las personas. Es muy frecuente ver como estos mandatos sociales—mandatos por el hecho de que, aunque no se diga expresamente que los cuerpos perfectos son de una forma, se imponen como modelo de forma general en las ideas de las personas—tienen una influencia, a veces mínima, otras mucha, dentro de lo que se percibe del cuerpo.



 



...es justamente por la misma posición social que nos han dado, los mismos protocolos de belleza...tenemos que ser delgadas que tenemos un buen cuerpo, ya sé que no voy a tener unos buenos senos o un buen trasero, pero al menos ser delgada. (E1)



 



Sin embargo, estos mandatos sociales no solo aplican a la parte estética de los cuerpos, sino a campos más amplios como la libertad de expresión frente a ciertos temas o el cómo te perciben el resto de personas.



 



...también el tema este que una mujer no pueda hablar libremente en tratar de ver porque en hombres se habla normal, pero si una mujer te habla de esto piensas que es fácil o te piden packs o lo que sea. (E1)



 



La presencia de estos mandatos limita muchas veces que las mujeres tomen iniciativa en sus vidas en diferentes temas. Principalmente, dentro de la vida sexual, el experimentar su satisfacción sexual y curiosidad sobre ciertos temas. Esta limitación está asociada en cierto grado con sentimientos negativos.



 



...me gustaba bastante, pero si al rato me sentí a mal por lo mismo que te digo el tema de la religión o que una niña vea esas cosas está mal. (E1)



 



7.2.        El autocuidado en la formación de la noción de derechos sexuales



Podemos empezar a hablar de autocuidado partiendo de las fuentes debe ser aprendido, puesto que posteriormente se espera a que sea un aporte en la formación de los primeros derechos sexuales de los que una adolescente disponga para garantizar su libertad, igualdad y dignidad en las actividades sexuales.



 



En mi colegio o mi mamá me hablaba de eso (entrevista 1)



En realidad, muchas de ellas fueron porque me lo brindo mi mamá siempre ella me ha dicho las cosas tal y como son y qué es lo que pasa cuando no te cuidas (entrevista 2).



 



La comunicación entre padres e hijos es primordial en la formación integral como individuos, para el ejercicio de una sexualidad responsable y la prevención de infecciones de transmisión sexual (Aranda, González & Rios, 2006).



 




  1. Límites y vulnerabilidad en los encuentros sexuales


En los encuentros sexuales de las jóvenes, los límites permiten definir entre lo que está permitido y lo que no, lo que le gusta y lo que no a la mujer en el acto sexual, sus valores y preferencias, de modo que esta actividad se desarrolle con comodidad y protegiendo su integridad. Si bien es aceptable experimentar, es menester tomar en cuenta que no todas las personas están dispuestas a llegar al mismo nivel.



 



Si y ese es algo que me he dado cuenta porque por ejemplo un chico quería sexo anal conmigo y yo dije que no, él me decía y yo dije que no que no que no (E1).



 



Si una vez un chico, habíamos hablado de muchos temas ya y de eso me dijo que había estado tomando y cosas así y se me insinuó, lo mande al diablo porque no me gustan esas cosas (…) si cuando ya no es mi agrado, no me gusta, simplemente me cierro me molesto o me voy es cuando no siento placer (…) no, no porque me cierro, si eso me incomoda me cierro y digo que no y no y simplemente no pasa porque no quiero (E2).



 




  1. Incidencia de las prácticas de autocuidado en la salud sexual


Es común en la mayoría de adolescentes tardíos, presentar falta de control de emociones y ambivalencia de conducta, lo cual las expone a iniciar actividades sexuales sin el conocimiento necesario. Se da entonces el inicio de la vida sexual sin sexo seguro ni protegido, generando el incremento de embarazos no deseados y el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual.



Asimismo, la información referente a salud sexual suele ser escaso. Un estudio con diez adolescentes que presentaba como objetivo la concientización de la importancia del autocuidado para la prevención del embarazo, se desarrolló mediante talleres los cuales, tras su aplicación, reflejaron que las adolescentes conocen la píldora y el condón, pero tienen poco conocimiento sobre los demás, y sobre la sexualidad en general.



Ante ello se pudo determinar que el conocimiento en las actividades educativas en la escuela y en el centro de salud fueron importantes para el autocuidado y la salud reproductiva, pero no lo suficiente para cambiar el comportamiento de este grupo sobre la adopción de prácticas sexuales seguras (Silveira, S., Nunes, S., Mafra, T., Da Silva, A. & Lazzari, D., 2012).



 



Las adolescentes cuentan con información, conocen respecto a métodos anticonceptivos y de transmisión sexual, sin embargo, su conocimiento suele ser parte de lo que comúnmente se conoce, es decir, los métodos más usados y accesibles, es entonces donde se podría considerar que no conocen mucho en realidad, puesto que no están informadas respecto a otros métodos de cuidado por el hecho de ya contar con uno en la actualidad, y es probable que tampoco le llame la atención captar nueva información respecto a ello, por distintas cuestiones, económicas, falta de interés, vergüenza, etc.



 



por ejemplo, en los métodos anticonceptivos lo que yo más uso es el preservativo, ese es el único porque es el más accesible, el más fácil de poner y todo osea el condón masculino porque condón femenino no sé nada sólo sé que existe y no entro a eso de las pastillas por un tema más económico igual que las inyecciones y el condón es como como ya 3 soles incluso te lo regalan o el otro ya lo tiene y ya pues (E1).



 



En el caso de que, si se tenga información, surge un conflicto entre lo que se sabe y lo que se practica, que no necesariamente será igual, manejar distintos conceptos referentes a la salud sexual no garantizan que se las lleve en práctica. Se conoce la importancia respecto a la atención médica, pero no siempre se realizan por cuestiones de tiempo que al fin y al cabo posponen una cuestión importante respecto a la salud de la mujer adolescente.



 



¿Conoces algún centro ginecológico o de planificación familiar?



Exactamente no, pero tengo conocimiento que en mi distrito tanto en la posta tienen el derecho de darme eso, disculpa el deber (…)



¿pero mencionaste que habías ido al ginecólogo antes?



Si, último que fui fue el año pasado. Ya no voy más seguido por un tema más monetario (E1).



 



Lo he visitado en el 2015, el 2015 fue la última vez que lo visite después de eso ya no más (E2).



 



7.3.        Configuración del empoderamiento en la vida sexual femenina



 




  1. Reestructuración de perspectiva respecto a la actividad sexual


Dentro de la actividad sexual, para muchas chicas, existen ideas sobre la actividad sexual. Estas ideas son brindadas por instituciones sociales como el colegio y la familia; sin embargo, estas ideas que poseen carecen de un fundamento empírico para la misma chica por el hecho de que aún es inexperta por su cuenta: no ha experimentado de primera mano la actividad sexual y formado sus propias ideas respecto a la actividad sexual.



 



...me acuerdo que ellos decían que el sexo anal era antinatural …. o ellos tenían idea de que después del matrimonio... (E1)



 



Cuando las chicas incursiones en sus primeras relaciones sexuales, confrontan las ideas (o las fuentes de donde obtuvieron estas ideas) y suelen darle una nueva perspectiva, incluso incorporar las nuevas ideas en sus vidas diarias.



 



...y yo les decía que era una manera más de darse placer. (E1)



 



El inicio en la actividad sexual, al parecer, es fundamental para el descubrimiento de nuevas ideas, confrontar las ideas existentes y experimentar conociendo los límites personales.



 




  1. Confianza y negociación de la pareja en la actividad sexual


La negociación con la pareja sexual involucra ciertos acuerdos que deben acordar ambos antes, durante y en ocasiones a después de la relación sexual. La negociación es la comunicación que ocurre entre los integrantes de una pareja durante el encuentro sexual para facilitar el uso de prácticas más seguras (Pérez, Santiago y Serrano, 2009).



De esta forma, la confianza se muestra como el punto de inicio de la negociación, una confianza más allá de la relación afectiva, en el plano sexual, pueden establecer negociaciones respecto a lo que se desea para que ambos logren una actividad sexual plena, de forma recíproca.



 



Si más que nada son las poses, las poses y bueno él me decía que le gustaba al menos con el que tengo más confianza que me vistiera de alguna manera ósea este... Con tipo de ropa sensual... lencería, la lencería (E1)



 



Dónde, a qué hora, de qué hora a qué hora y todo eso lo planeamos bastante ya el hecho de lo que pase ahí ya eso depende de cada uno (E2)



 



Al mismo tiempo la negociación también se puede ver reflejada en el acuerdo que tiene la pareja para coordinar la frecuencia de los actos sexuales o la fijación de límites. Todo esto para llevar la actividad de una manera más saludable reduciendo los comportamientos de riesgo, negociando el uso de condón y accediendo a servicios de salud sexual y reproductiva (OPS, 2010)



 



Sólo he tenido dos parejas sexuales aparte del primer chico. Con el primer chico como te digo era como cosa de todos los días o a la semana unas 5 o 4 veces, incluso en el mismo día teníamos más porque nos gustaba bastante ahora con ese mismo chico en los últimos meses hemos tenido la oportunidad de hacerlo 2 o 3 veces a la semana y con los otros dos chicos solo uno lo hice una sola vez y ahí quedó y con el otro chico solo sólo fueron 2 veces, pero con una separación de 4 meses (E1)



 




  1. Satisfacción sexual


Las relaciones sexuales son parte de las relaciones interpersonales, las cuales forman un proceso que acompaña el ciclo vital de la persona, de modo que es importante conocer aquellos aspectos que involucran la satisfacción sexual, ya sean creencias, actitudes, vínculos amorosos, sensualidad y erotismo (Ortiz y García, 2002). La mayoría de investigaciones sobre satisfacción sexual se han dirigido a la población adulta o casada, por lo que poco se sabe respecto a esta situación en la población joven.



Entre las acciones de una mujer empoderada, se incluye el desarrollo sexual pleno, el cual implica dedicar un tiempo a sí misma, estar cómoda con sus prácticas y preferencias sexuales, saber si se encuentran satisfechas con la forma que ejercen su sexualidad, lo cual se asocia a una relación de calidad y un mejor estado de salud física y mental.



 



Primero que busque tanto la satisfacción mía como la de él, no sólo unidireccional, no solo la de él, no solo la mía sino la de ambos y que sea muy abierto eso básicamente (E1).



 



8.    Conclusiones



A través de la actividad sexual, las chicas aprenden habilidades importantes que las encaminan al empoderamiento con libre ejercicio de sus derechos como el de establecer el límite entre “lo que se quiere” en la actividad sexual usando el “no”.



Los mandatos sociales (prejuicios y estereotipos en cuanto la forma de comportarse, pensar y sentir) referidos al sexo constituyen un factor de riesgo para que las mujeres sean capaces de empoderarse sexualmente. Esto se debe a que la implantación de ideas en donde la mujer es pasiva en su vida sexual ocurre a muy temprana edad y desde el núcleo familiar; es decir, construyen las bases de su pensamiento acerca de la sexualidad femenina en base a ideas que les impide empoderarse.



Una vida sexual activa; es decir, a través de la actividad sexual las mujeres son capaces de descubrir y mejorar ciertos aspectos de su personalidad como la pasividad (sumisión) o actividad (iniciativa) que pueden tener al momento de relacionarse con una pareja.



La información que la adolescente posee referente a actividad sexual no siempre serán equivalentes a los comportamientos que se toman y realizan para el cuidado de la salud sexual. El verdadero valor de esta información se observa en las fuentes, es decir, de quien se obtuvo la información y depende también si es que esta información, la adolescente lo lleva a la realidad para el cuidado de su vida sexual.



Es característico que una adolescente sexualmente empoderada no solo busque mantenerse constantemente informada respecto a métodos de cuidado sino también, llevar a la práctica hábitos de cuidado, para generar bienestar integral en la persona, de modo que sus actividades se encuentren libre de riesgos o situaciones no planificadas por ella.



Mediante esta investigación se sugiere incentivar que las mujeres tomen conciencia sobre sus necesidades e intereses sexuales, de modo que se genere confianza en sí mismas para poder vivir una sexualidad libre de prohibiciones y mandatos sociales. Dicha formación se dirige a adolescentes de 18 y 19 años con la idea de que aprendan a vivenciar la sexualidad sin tabúes y con responsabilidad, de modo que estas dos características le permitan obtener información más confiable respecto a sus actividades sexuales, y las puedan ejercer con control de sí mismas y de sus decisiones.



Una mujer adolescente empoderada puede abarcar diversas esferas como también no, esto como una característica que posee el empoderamiento en sí, centrándonos de esta manera a que la investigación está dirigida a su expresión en la actividad sexual sabiendo que el tema de empoderamiento es un constructo muy amplio para abarcarlo por el momento



 



 



9.    Bibliografía



 



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Ortiz y García, (2002). La influencia de la cultura en la satisfacción sexual del Adulto Maduro, disponible en: http://www.uaq.mx/psicologia/lamision/influencia.html


Resultados obtenidos o esperados

  1. Describir la expresión del empoderamiento femenino en adolescentes
  2. Describir la configuración de la actividad sexual de las adolescentes
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